domingo, 30 de septiembre de 2012

DE SCOUT A CIUDADANO - CARÁCTER

CARÁCTER El florecimiento de una nación se debe no tanto a la potencia de sus armamentos cuanto a la firmeza del carácter de sus hijos. "Para el éxito en la vida, el carácter es más esencial que la erudición." El carácter es de valor fundamental tanto para una nación, como para un individuo. 
Y siendo lo que señala la carrera de un hombre, hay que desarrollarlo desde una edad temprana, cuando es todavía un muchacho de mente perceptiva. El carácter no puede ser imbuido en el muchacho. Él lo posee en embrión, pero es necesario hacer que se manifieste para cultivarlo. ¿De qué manera? 
El carácter es generalmente hijo del medio ambiente. Por ejemplo: tómese dos muchachos, gemelos, si se quiere. Enséñeseles las mismas lecciones en la escuela, pero poniéndolos en ambientes diferentes, distintos compañeros y hogares, fuera de la escuela. Coloqúese a uno bajo el cuidado de una madre bondadosa y alentadora, entre limpios compañeros de juego, justos y sinceros, donde se confíe en su honor para el cumplimiento de sus deberes. 
Y déjese al otro holgazanear en un hogar sucio, entre compañeros mal hablados, pillos y díscolos. ¿Será posible que éste último crezca con la misma firmeza de carácter que su hermano?
El Código de Honor del caballero medieval
es el que rige al caballero de hoy.
Millares de muchachos se pierden diariamente porque se les deja crecer sin educarles el carácter, convirtiéndose en despilfarradores, en piltrafas humanas y en pesadilla y peligro para la sociedad. Podrían haberse salvado con sólo haberles proporcionado ambiente sano en sus primeros años, cuando sus mentes pasaban por el estado perceptivo.
Y hay muchos miliares de otros que no descendieron a tal bajo nivel, (hay escorias en todas las clases sociales) pero que habrían sido hombres mucho mejores y más útiles, si a tiempo se les hubiera cultivado el carácter.
Aquí es donde reside el principal objetivo del Escultismo: educar, no instruir; pero hay que tener presente: educar en el sentido de hacer que el muchacho aprenda por sí mismo y de su propia espontaneidad las cosas que tienden a desarrollar y a templar su carácter.

sábado, 29 de septiembre de 2012

UNIFORME SCOUT


He dicho a menudo que no me importaba un bledo si el scout viste uniforme o no, con tal que ponga su corazón en el trabajo y se ajuste a la Ley Scout. Pero es raro el scout que no lo use si puede comprarlo. 

El espíritu del Escultismo lo impulsa a lucirlo. Esta misma regla se aplica a aquellos que dirigen el desarrollo del Escultismo, es decir: a los Jefes de Tropa y Comisionados, quienes no están obligados a usar uniforme cuando no les agrade, pero que en su categoría de dirigentes tienen que subordinar sus preferencias para dar el ejemplo a los demás.
Personalmente, yo me pongo uniforme aunque sólo sea para inspeccionar a una patrulla, porque tengo la seguridad de que levanta el espíritu de los muchachos. Eleva su estimación por sus propios uniformes cuando ven que un hombre mayor no siente reparo en llevarlo. Su propia dignidad se vigoriza cuando se dan cuenta de que son tomados en serio por hombres que consideran importante el formar parte de su hermandad. La elegancia del uniforme y la corrección en los detalles puede parecer asunto trivial, pero tiene su valor en el desarrollo de la dignidad, y contribuye inmensamente a la buena reputación del Escultismo entre los profanos que juzgan por lo que ven. 
Es esencialmente un asunto de ejemplo. Muéstreseme una Tropa con indumentaria desaliñada, y puedo deducir al punto que el jefe que la dirige es descuidado en su persona y porte. Los Jefes de Tropa deben pensar en esto cuando se pongan el uniforme o se den el último toque al calarse el sombrero. Recuerden que son los modelos que copian sus muchachos, y su nitidez en el vestir se reflejará inmediatamente en ellos.

viernes, 28 de septiembre de 2012

LABOR DEL JEFE DE TROPA

Todos los principios del Escultismo van encaminados hacia un buen fin. El éxito de su aplicación depende del Jefe de Tropa y de la forma en que los ponga en práctica. Mi objeto actual es esforzarme por ayudarlo en este sentido: primero, mostrándole el propósito del adiestramiento y, segundo, sugiriéndole los métodos por medio de los cuales puede llevarlo a cabo. Muchos Jefes de Tropa probablemente desearían que les señalase prolijamente los detalles. 
Pero esto en realidad sería imposible, pues lo que puede ser conveniente para una Tropa en particular o para una clase de muchachos en determinado lugar, tal vez no dé resultados buenos con otros que se encuentren sólo a dos kilómetros de distancia o mucho menos con aquellos que se encuentran esparcidos por todo el mundo, viviendo bajo condiciones totalmente diferentes. 
Sin embargo, se pueden hacer ciertas sugestiones generales que, al adoptarse, los Jefes de Tropa puedan juzgar por sí mismos en cuanto a los detalles que producen mejores resultados. Pero antes de entrar en pormenores, debo repetir una vez más: no se amedrenten por la magnitud imaginaria de la empresa. Eso desaparecerá después que hayan visto su objeto. 
En esto debe fijarse la vista y aplicar todos los medios para conseguirlo. Como bien lo dice la obra inglesa 'Peveril del Pico": "Poco importa que no realicemos plenamente nuestros ideales, siempre que éstos sean elevados y nos impulsen hacia la perfección." Habrá momentos en que se acumulen tantas dificultades que al parecer se desvanezcan todas las brillantes posibilidades de éxito. Pero consuela pensar que la magnitud de esas dificultades, que se han mirado a través del prisma de la exageración, desaparece en cuanto las abordamos.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Valor del sistema de patrullas

Es importante que el Jefe de Tropa conozca los extraordinarios resultados que puede conseguir mediante el Sistema de patrullas. Es la mejor garantía de la vitalidad y del éxito de la Tropa. Ahorra al Jefe de Tropa gran parte de las pequeñas labores rutinarias.
Pero ante todo, la patrulla es la escuela del carácter del individuo. Ella vigoriza en el Guía de Patrulla el sentido de responsabilidad y la cualidad de líder. Impulsa a los muchachos a subordinar su interés personal en provecho del conjunto, y desarrolla en ellos los principios de abnegación y dominio de sí mismos, en el espíritu de mutua cooperación y camaradería.
Mas, para obtener los mejores resultados, hay que depositar verdadra y completa responsabilidad en los Guías de patrullas.
Si sólo se les asigna una responsabilidad parcial, los resultados serán también parciales. El principal objeto no es evitar molestias al Jefe de Tropa, sino imponer responsabilidad al muchacho, porque es el mejor medio para fortalecer su carácter.
Los mayores progresos se obtienen de aquellas Tropas cuyo mando y responsabilidad están a cargo de sus Guias de patrulla. Ésto es la llave del éxito en la enseñanza del Escultismo. 
El Jefe de Tropa que desee tener éxito en su misión no sólo debe estudiar la teoría y los métodos del Sistema de patrullas, sino poner en práctica las sugestiones que lee. La importancia estriba en la ejecución de ellas, y los Guias de patrullas y scouts sólo pueden adquirir experiencia mediante la práctica continua.
Mientras más labores se les encomienden tanto más darán de si y fortalecerán su energía y su carácter.

Consejo de Guías de patrulla - Corte de Honor

La Corte de Honor es parte importante del Sistema de patrullas. Constituye un comité permanente que, bajo la dirección del Jefe de Tropa, resuelve los asuntos de la Tropa, los casos administrativos y disciplinarios. Inculca en los miembros que lo forman la dignidad, los ideales de libertad y el sentido de la responsabilidad y respeto a la autoridad constituida, y al mismo tiempo, proporciona práctica individual y colectiva en estos procedimientos tan valiosos para los muchachos que han de constituir los ciudadanos del mañana. 
Ha resultado conveniente admitir como miembros de este Consejo a los sub-guias, porque al mismo tiempo que se aprovecha su ayuda, se les brinda la ocasión de adquirir práctica en las funciones del mismo. La Corte de Honor también tiene una misión de carácter especial, tal como resolver los casos que atañen a la disciplina y conferir premios y honores.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

SISTEMA DE PATRULLAS

El Sistema de patrullas es una de las características esenciales que diferencian al adiestramiento del scout del de todo los demás organismos similares, y cuando se aplica debidamente -sin que quepa duda- tiene que rendir buenos resultados. 
La formación de los muchachos en patrullas compuestas de seis a ocho y su adiestramiento como unidades separadas bajo la responsabilidad de sus propios jefes, es la clave para el éxito de una buena Tropa. 
Las patrullas constituyen siempre la unidad en el Escultismo, tanto en el trabajo como en el juego, en los ejercicios y en los deberes. 
La práctica de asignar responsabilidades al individuo para formarle el carácter rinde inapreciables resultados, los cuales no se dejan esperar en cuanto se hace responsable al Guía por la buena dirección de su patrulla. El Guía queda en libertad de disponer en la forma que prefiera, y desarrollar las cualidades en cada uno de los muchachos que integran su grupo. Parece una atribución compleja, pero en la práctica da buenos frutos. Después, mediante competencia y emulación entre las patrullas, el Jefe desarrolla el verdadero espíritu que debe animar a un scout, puesto que endurece el temple de los muchachos y les da en general un nivel más alto de eficiencia. 
Cada muchacho que forma parte de una patrulla comprende que es en sí una unidad responsable y que el honor de su grupo depende, en cierto grado, de la habilidad con que él represente su papel. Consejo de Guías de patrulla - Corte de Honor La Corte de Honor es parte importante del Sistema de patrullas. Constituye un comité permanente que, bajo la dirección del Jefe de Tropa, resuelve los asuntos de la Tropa, los casos administrativos y disciplinarios. Inculca en los miembros que lo forman la dignidad, los ideales de libertad y el sentido de la responsabilidad y respeto a la autoridad constituida, y al mismo tiempo, proporciona práctica individual y colectiva en estos procedimientos tan valiosos para los muchachos que han de constituir los ciudadanos del mañana.

martes, 25 de septiembre de 2012

El espíritu del Escultismo - II

Podrá formar parte del conjunto, pero sabe también que tiene valor como ser individual. Las actividades al aire libre le enseñan a conocer los goces sanos de la vida. Esto tiene también su lado espiritual. La sabiduría de la naturaleza se asimila a pequeños sorbos durante las caminatas por los bosques, donde el alma incipiente se expande y busca a su alrededor nuevos prodigios.
Las excursiones constituyen por excelencia la escuela de la observación y de la práctica que nos hacen comprender las maravillas de un mundo portentoso. Descorren velos a la mente para que ésta aprecie la belleza que encierra cada día. Muestran al joven de la ciudad que las estrellas penden en el firmamento, no sólo adonde apuntan las chimeneas, y que los celajes del crepúsculo lucen su derroche de matices muy por encima del techo del salón de cinematógrafo que acostumbra visitar.
El estudio de la naturaleza revela a la mente del hombre la perfección con que el Creador armonizó lo cosmogónico con lo microscópico, y que el sexo y la reproducción desempeñan un noble papel en la gran obra de la creación.

El Escultismo eleva el nivel moral del más empedernido píllete. Y le inculca los principios de fe en Dios. Junto con la obligación que tienen los scouts de hacer diariamente una buena acción, forma la base de los deberes para con Dios y sus semejantes; con su enseñanza, sus padres o el director espiritual pueden formar más fácilmente en el muchacho la clase de credo deseado.

Puede usted muy bien vestir
A un muchacho de vaquero,
De bufón, fraile o torero,
De siervo y hasta de emir;

Mas no puede descubrir,
Con el tacto y al momento,
De ese joven el talento,
Con sólo tocarle el manto:
Si es un héroe o es un santo;
Si es medianía o portento...

Es el espíritu, no la indumentaria superficial, lo que hace al héroe. En todo muchacho está latente ese espíritu, pero hay que descubrirlo Y sacarlo a la luz. La Promesa Scout que ofrece cumplir bajo su palabra de honor -hasta donde llega el concepto que de ella tiene- y la Ley Scout son los puntales de nuestra fuerza disciplinaria, que rinde sus frutos en casi la totalidad de los casos. Al muchacho no hay que gobernarlo por medio de la represión sino por medio de la acción. La Ley Scout se considera como guía de sus acciones, no como barrera contra sus faltas. Se concreta a señalarle la pauta y lo que se espera de él como ScoOut digno de merecer la distinción que se le confiere.

La visión del muchacho vuela sobre las praderas y los mares. En sus excursiones, se identifica con
el indio, el explorador y el hombre de las selvas.