viernes, 23 de noviembre de 2012

Introducción - II

A ser posible, deberá haber duchas disponibles para cuando tenninen los juegos y estimular al Scout a que se cambie de ropa por completo. 
Una vez que estas cosas se hayan convertido en tradición, los Scouts se sentirán orgullosos de su desarrollo físico. Es necesario disfrutar de los juegos para que éstos beneficien a los jugadores: tiene que haber disciplina, pero la diversión y las risas son ingredientes fundamentales en la practica de los juegos. 
Cuando se practiquen juegos nocturnos, juegos amplios, juegos sin estorbos, etc., en especial cuando se utilicen disfraces, es conveniente que se avise a la policía y a otras entidades interesadas. "Ayudar a los demás en todo momento" incluye el no convertirnos en una molestia para el público. Especialmente en este asunto de la cortesía, el Scouter necesita coordinar mejor sus puntos de vista con el de las demás personas. 
La variedad sigue siendo uno de los incentivos de la vida y por lo tanto, la variedad de los juegos que ofrecemos a los Scouts es esencial, ya que ella contribuirá a su mayor disfrute, brindándoles a la vez un verdadero adiestramiento en recursos y adaptación. 
Siempre hay juegos favoritos y seguirá habiéndolos y es perfectamente correcto que los haya, pero la Tropa (una verdadera Tropa) que haya estado jugando el mismo juego por espacio de dieciocho largos y amargos meses, ha corrido el peligro de adquirir un enfoque único en cuanto a los juegos y habrá estado muy lejos de brindarle a sus Scouts una oportunidad en la vida para elegir.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Introducción - I

Este libro sirve de compañero al libro de "Juegos Scouts en el local", de Gilcraft. Bueno es recordar, que el principal objetivo del Escultismo es conducirnos al aire libre. Nuestro fundador, B.P., nos advirtió reiteradamente contra los peligros del "Escultismo casero" y nos instó a que fuésemos participantes y no meramente expectadores. Encontrar la línea exacta de demarcación entre juegos 
"En el local" y juegos "Al aire libre" no es necesario ni posible, pero podemos afirmar al menos, que la mayor parte de los llamados "Juegos en el locar se pueden practicar al aire libre y muchos producen mayor diversión citando así se juegan. Aún cuando este libro está dividido en secciones, éstas no deben ser consideradas como departamentos herméticos. 
Por ejemplo, muchos de los juegos de campamento pueden practicarse lo mismo en cualquier otro momento en que existan facilidades. Ciertamente, munchos de los juegos pueden ser adaptados para su práctica en el local. Por valioso que pueda ser este libro, el mejor de todos los libros de juegos será el que redacte usted personalmente para su uso. Cuando usted vea o practique un juego nuevo, anótelo, tome lo mejor de este libro y de todos los otros muchos libros de juegos y poco a poco irá acumulando suficiente material para cubrir todas sus necesidades y formar un libro bastante completo, pero nunca acabado. 
Es esencial, que para practicar nuestros juegos al aire libre, tratemos de vestimos de manera adecuada. Nadie puede disfrutar de un juego de fútbol, enfundado en unos pantalones largos, chaqueta y chaleco. Siempre que sea posible, estimule a sus Scouts a llevar trajes apropiados para el juego. A los Scouts les gusta hacer las cosas bien hechas. 
Si se trata de jugar al cricket, con un poquito de ayuda y de estímulo podrán presentarse en trajes de franela. Para los juegos normales de campamento, el equipo ideal consiste en zapatos de gimnasio, pantalones cortos y una camiseta.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

DE SCOUT A CIUDADANO - Resumen

Con entereza de carácter y buen humor, el muchacho vencerá todos los males y tentaciones que se le presenten en su marcha por el camino de la virtud
El objeto fundamental del Escultismo es tomar el carácter del joven cuando está pletórico de entusiasmo, para moldearlo en su apropiada forma, y estimular al muchacho a desarrollar su individualidad, con el fin de que pueda educarse a sí mismo y convertirse en hombre probo y ciudadano útil para su país. Así esperamos desempeñar un papel constructivo en el fortalecimiento moral y material de la nación. Pero, al fomentar aspiraciones nacionales, correremos el riesgo de convertirnos en sujetos intransigentes y tal vez envidiosos del adelanto conseguido por otros países. 
Si no evitamos estos malos sentimientos, llegaríamos a resultados contraproducentes, trayendo la maldad cuando lo que perseguíamos con tanto anhelo era escapar de ella. Afortunadamente para nosotros, el Movimiento del Escultismo cuenta ya con organismos hermanos en casi todos los países civilizados del mundo; y hemos formado el núcleo fuerte y tangible de una Hermandad Mundial. Además, la potencialidad que lo vigoriza se complementa por el desarrollo de otro movimiento afín de cooperación: el de las Muchachas Guias. También tenemos que el propósito perseguido por la educación del Escultismo es idéntico en todas las naciones: eficacia en el servicio al prójimo. 
Y con tal meta en común, podemos, como Fraternidad Internacional de Servicio, ir muy lejos en la noble tarea que nos hemos impuesto. Por medio del adiestramiento que damos al muchacho, desarrollamos al individuo, tanto en espíritu como en eficacia, para que sea útil a la población de su país. Basándonos en este principio, y siguiendo la escala ascendente, tratamos de desarrollar en una nación el verdadero espíritu constructivo, para que su pueblo se impulse a laborar con efectividad en el concierto de todos los países. Si cada uno de ellos desempeña a conciencia el papel que le corresponde, habrá mayor prosperidad y dicha en todo el mundo, consiguiéndose por fin establecer lo que tanto hemos anhelado: 

PAZ EN ÍA TIERRA PARA LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD

martes, 20 de noviembre de 2012

Efecto posterior

El dominio de sí mismo y el desarrollo de amor y servicio al prójimo encierran el sentido de la misericordia divina, y realizan un cambio total en el corazón del individuo, haciéndole ver un reflejo de verdadero paraíso y la gran satisfacción que experimenta sintiéndose perteneciente al grupo de los bienhechores. La pregunta que se hará entonces el muchacho no será: 
"¿Qué saco de ello?" sino ésta: "
¿Qué puedo dar de mí mismo en la vida?"
 No importa cuál sea la forma de religión que adopte más tarde, el muchacho habrá aprendido por sí mismo sus fundamentos, y conociéndolos mediante la práctica, se convierte en un ciudadano con amplia visión de bondad y simpatía para con sus semejantes.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Servicio a la colectividad - II

Esto requiere, además de los ejercicios rutinarios, algunas nociones de salvamento y primeros auxilios en casos de incendio, así como el conocimiento y la práctica de localizar, rescatar y prestar asistencia adecuada en cada caso; por ejemplo: familiaridad con substancias químicas, el empleo de botes, la forma de salvar de las aguas a una persona, la manera de aplicar los ejercicios para la respiración artificial, los medios de sosegar animales asustados, el manejo de alambres electrificados, líquidos hirvientes, etc. 
En algunos casos es conveniente que cada patrulla se especialice en los recursos requeridos para un determinado accidente, pero en general, si las patrullas practican para todos gradualmente, se puede conseguir una eficiencia completa de la Tropa en conjunto. No obstante, en la organización de la Tropa para prestar ayuda en acontecimientos fortuitos, deberían asignarse cometidos especiales a cada patrulla, dividiendo a los muchachos, por ejemplo, en patrullas de salvamento, primeros auxilios, mensajeros, etc. 
Y se notará que la variedad de la labor que ha de ejecutarse presta campo a una serie de actividades que despiertan mucho interés en los muchachos. 
La práctica de movilizaciones de socorro, en accidentes ficticios, es esencial para lograr eficiencia y destreza. Luego, si la eficacia se pone de manifiesto públicamente, atraerá sin duda la atención del pueblo en general, incitando a éste a brindar cooperación. El quid estribará en que tal servicio sea reconocido como educativo para los muchachos y de gran utilidad práctica para todo el mundo.

Servicio a la colectividad - I

La enseñanza de servir a los demás no se circunscribe a la teoría; sino que abarca el desarrollo de dos aspectos distintos: la inculcación del espíritu de benevolencia y la disposición de oportunidades para ejercitarlo prácticamente. Esta enseñanza se realiza principalmente por medio del ejemplo, y el Jefe de Tropa es el primero en darlo con su patriótica dedicación al servicio de la juventud, sin más mira que la satisfacción que de ello deriva, y sin esperar ninguna recompensa material. 
El Jefe de Tropa da a sus muchachos la oportunidad de la práctica, sugiriéndoles la realización de servicios especiales. Y los servicios al público ofrecen el mejor campo de adiestramiento práctico del deber para con la colectividad, ejercitando el patriotismo y el sacrificio desinteresado mediante la expresión. La labor de los scouts en tiempos de paz y de guerra, al hacerse cargo voluntariamente de pesadas obligaciones, para servir a su patria, es en sí una prueba de su anhelo de emprender una buena obra y de la disposición de hacerse eficientes cuando los inspira una buena causa. 
Este terreno ofrece un medio poderoso para desarrollar en forma práctica al ciudadano ideal. Como ejemplo de servicios al público puede mencionarse el que prestan los scouts a las poblaciones en casos de incendios y otras calamidades. 
Tales servicios son especialmente adecuados para scouts de mucha experiencia en otras labores y el hecho de encargárseles que los presten tienie un fuerte aliciente para ellos. Además, aunque la Tropa se organice y equipe originalmente con el propósito de apagar incendios, a medida que adquiere mayor habilidad, puede también encargarse de prestar socorro en toda clase de accidentes que ocurran en el vecindario, tales como los de tránsito, asfixia, explosiones, crecientes o inundaciones, descarrilamientos, etc. 

domingo, 18 de noviembre de 2012

Medios para extirpar el Egoísmo - II

El estudio de la naturaleza y los animales fortifica la nobleza de sentimientos en el muchacho, y lo induce a vencer esa inclinación hacia la crueldad que muchas personas consideran inherente a la niñez, pero que yo, de mi parte, no creo tan común como se supone.
De esas pequeñas buenas acciones pasa el muchacho a la práctica de auxilio que debe prestar a lesionados o heridos, y de allí, en gradación natural, al salvamento de vidas, en casos de urgencia, desarrollando con ello el sentido del deber para con los demás y la espontaneidad de sacrificio en cualquier momento de peligro. Todo esto le imbuye nuevamente la idea de abnegación por su hogar, el prójimo y la patria, estimulándolo a exaltar su patriotismo y su lealtad, en un sentido mucho más elevado que el simple ademán mecánico de agitar una bandera.