viernes, 28 de septiembre de 2012

LABOR DEL JEFE DE TROPA

Todos los principios del Escultismo van encaminados hacia un buen fin. El éxito de su aplicación depende del Jefe de Tropa y de la forma en que los ponga en práctica. Mi objeto actual es esforzarme por ayudarlo en este sentido: primero, mostrándole el propósito del adiestramiento y, segundo, sugiriéndole los métodos por medio de los cuales puede llevarlo a cabo. Muchos Jefes de Tropa probablemente desearían que les señalase prolijamente los detalles. 
Pero esto en realidad sería imposible, pues lo que puede ser conveniente para una Tropa en particular o para una clase de muchachos en determinado lugar, tal vez no dé resultados buenos con otros que se encuentren sólo a dos kilómetros de distancia o mucho menos con aquellos que se encuentran esparcidos por todo el mundo, viviendo bajo condiciones totalmente diferentes. 
Sin embargo, se pueden hacer ciertas sugestiones generales que, al adoptarse, los Jefes de Tropa puedan juzgar por sí mismos en cuanto a los detalles que producen mejores resultados. Pero antes de entrar en pormenores, debo repetir una vez más: no se amedrenten por la magnitud imaginaria de la empresa. Eso desaparecerá después que hayan visto su objeto. 
En esto debe fijarse la vista y aplicar todos los medios para conseguirlo. Como bien lo dice la obra inglesa 'Peveril del Pico": "Poco importa que no realicemos plenamente nuestros ideales, siempre que éstos sean elevados y nos impulsen hacia la perfección." Habrá momentos en que se acumulen tantas dificultades que al parecer se desvanezcan todas las brillantes posibilidades de éxito. Pero consuela pensar que la magnitud de esas dificultades, que se han mirado a través del prisma de la exageración, desaparece en cuanto las abordamos.

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